domingo, 7 de octubre de 2012

Los clones


En el universo ficticio de Star wars, el ejercito de la República está principalmente compuesto por soldados clónicos producidos en serie. Compartiendo todos ellos un genoma idéntico al de Jango Fett, un cazador de recompensas Mandaloriano.

Tener una fotografía de un soldado clon de Star wars se me antoja como una buena excusa para poder hablar un poco de clonación, total, no todos los días tengo un “clon” para fotografiarlo, ¿o sí?

Generalmente hablamos de la clonación como un proceso artificial por el cual, a través de técnicas de laboratorio, se crean organismos que cuentan con el mismo material genético. Esto en muy resumidas cuentas se puede llevar a cabo de dos formas:

  • Cuando el embrión está en sus primeras fases de desarrollo, y cuenta con hasta 8 células, estas se encuentran tan indiferenciadas que podemos separarlas y producir un organismo completo a partir de cada una de ellas, obteniendo hasta 8 clones de un embrión.
  • Otra posibilidad es sustituir la información genética de un ovulo o cigoto por la de otra célula, sea esta de un individuo ya nacido o no, generando un clon del mismo.

La clonación artificial abre un abanico de posibilidades enorme, y en algunos casos encontramos verdaderos debates bioéticos sobre cuáles deben ser los límites. Pero no voy a tirar hoy por esos derroteros, me apetece más volver a la cuestión que me hacía antes ¿Me hubiera costado encontrar clones reales para fotografiarlos?

La verdad es que no me hubiera costado mucho, puesto que la clonación es la forma natural de perpetuarse de la gran mayoría de los organismos.

Todos los seres que se reproducen de forma asexual, donde no se produce una fertilización, existiendo solo un progenitor involucrado, establecen una descendencia realizando clones de sí mismos, una progenie idéntica a su progenitor.

Y la reproducción asexual es el método reproductivo principal en la gran mayoría de los organismos unicelulares, pero también aparece en muchos organismos pluricelulares. En plantas y hongos es muy común.

De hecho, sin que mi abuela haya estudiado genética en la vida, ella es una crack de la clonando vegetales, tiene una habilidad increíble para crear clones de plantas. Ella toma un fragmento de un vegetal, lo que se conoce como un esqueje, y lo planta en otra maceta, y obtiene una nueva planta que es un clon de la primera.

Y después de esto se dará cuenta rápidamente que muchos animales son capaces de producir clones de sí mismos de forma natural. Solo tiene que pensar en aquellos que a partir de un fragmento de su cuerpo puedan generar un nuevo organismo, por supuesto otro clon. Las estrellas de mar, o las esponjas.

Y muchos animales se reproducen de forma asexual por partenogénesis. La hembra produce gametos femeninos que no son fecundados por un macho generando una prole de clones de la hembra. Y ejemplos de partenogénesis encontramos en insectos, anfibios, reptiles y aves. Por decir alguno penemos en las abejas: La reina pone los huevos, si estos son fecundados nacen abejas hembras, y si no son fecundados se desarrolla igualmente el huevo dando un macho.

Y finalmente, ¿podría encontrar mamíferos que produjeran clones de forma natural? Por supuesto que sí, es más, yo mismo conozco a dos chicas que son clones. Porque poco después de que el ovulo de su madre y el espermatozoide de su padre se unieran, durante las primeras fases del desarrollo del embrión, se produjo una escisión accidental del mismo que llevó a formarse dos embriones con la misma información genética. Vamos, lo que se conoce como gemelas.

Así que la verdad… me podría haber currado más la foto de esta entrada, y en vez de poner a un chico disfrazado de un soldado clon, podría haber salido esta tarde con la cámara a dar un paseo con la idea de fotografiar clones y traer un puñado de fotos de clones naturales… pero bueno, ya está hecho.

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